DESPUÉS DE LA PODA

DEL SABER HACER A LA EXCEPCIÓN

Una vez tallado, el diamante entra en una nueva etapa de su recorrido. Pulido, control, evaluación, certificación y selección permiten revelar toda su belleza y apreciar con precisión sus características.

01 — EL PULIDO

Tras la creación de sus diferentes facetas, el diamante se pule minuciosamente.

Esta etapa permite obtener superficies perfectamente lisas y contribuye a la forma en que la luz penetra en la piedra, se refleja en ella y sale.

Es a lo largo de este trabajo de precisión como el diamante revela progresivamente su destello y su brillo.

02 — EL CONTROL

Una vez terminado el trabajo, el diamante es examinado cuidadosamente.

Sus facetas, sus proporciones, su simetría, así como la calidad de su pulido, se controlan para valorar la calidad del resultado obtenido.

En el mundo del diamante, cada detalle cuenta.

03 — LA EVALUACIÓN

Cada diamante posee características que le son propias. Su evaluación se basa principalmente en las célebres 4C:

CARAT — El peso del diamante
COLOR — Su color
CLARITY — Su pureza
CUT — La calidad de su talla

La combinación de estos cuatro criterios permite describir con precisión la piedra y comprender mejor lo que constituye su singularidad.

04 — LA CERTIFICACIÓN

Dependiendo de las piedras, el diamante puede someterse al examen de un laboratorio gemológico independiente.

Un informe gemológico puede documentar sus características principales: peso, dimensiones, color, pureza, así como diversa información relativa a su talla.

Este documento permite identificar con precisión las características del diamante.

05 — LA SELECCIÓN DIAMANTE JMB

Más allá de las características técnicas, la selección de un diamante se basa en la experiencia, la pericia y la apreciación de la piedra.

En JMB Diamant, cada diamante es seleccionado cuidadosamente para cumplir con los criterios y las búsquedas de nuestros clientes y socios.

Nuestro enfoque se basa en cuatro valores esenciales: calidad, exigencia, confianza y discreción.